Dudas y disensiones
Israel en la sombra
La tensión en Oriente Medio crece a raíz de la guerra de Irán iniciada el 28 de febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
Esta dura ofensiva supuso un golpe duro para el régimen de los ayatolás hasta el punto de que murió en la operación militar el propio líder supremo Alí Jamenei.
Irán respondió con importantes ataques también contra países del Golfo vecinos que albergan bases militares estadounidenses, como Emiratos Árabes Unidos o Arabia Saudí, lo que recrudeció todavía más el conflicto.
En este escenario, emerge como factor clave el estrecho de Ormuz, principal paso marítimo del comercio global mundial ya que a su alrededor se sitúan importantes naciones que tienen en el mercado del crudo su principal fuente económica nacional, como la propia República Islámica o el reino saudí, precisamente dos países enfrentados políticamente durante décadas como principales representantes de las dos ramas del islam contrapuestas, el chiísmo (en el caso de Irán) y el sunismo (en el caso de Arabia Saudí).
En las últimas horas, dos buques han sido atacados frente a las costas de Irak, en el golfo Pérsico, y otro más ante las costas de Emiratos, lo que se suma al ataque también de Irán contra tres barcos mercantes en el estrecho de Ormuz, un paso marítimo por el que transita el 20 % del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. Estos tres buques eran el granelero Mayuree Naree, con bandera tailandesa, el buque portacontenedores One Majesty, con bandera japonesa, y el granelero Star Gwyneth, con bandera de las Islas Marshall. “Cualquier buque cuyo cargamento de petróleo, o el propio buque, pertenezca a EE. UU., al régimen sionista [Israel] o a sus aliados hostiles, será considerado un objetivo legítimo”, señaló el jefe del Comando Central de Operaciones Militares iraní, Jatam al-Anbiya, en un comunicado transmitido por la televisión estatal de la República Islámica.
Además, Irán ha alcanzado con ataques dos importantes centros petroleros en Omán, en el puerto de Salalah, y Bahréin, cerca de la capital Manama, lo que complica todavía más la situación.
Toda esta escalada de tensión bélica está generando caos en la zona y afectando al comercio de crudo mundial, impidiendo su correcto desarrollo y provocando que el precio del barril de petróleo llegase a cotas cercanas a los 100 dólares, pudiendo crecer en un futuro si se extiende el conflicto durante varias semanas.

Dudas y disensiones
Precisamente, la incertidumbre económica es preocupante. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, indicó al principio del conflicto militar con Irán que la guerra duraría poco, pero ahora hay voces que están indicando que el enfrentamiento se puede extender mucho y eso puede afectar todavía más a la economía estadounidense, lo que generará un mayor malestar social.
Diversas encuestas apuntan a que un importante sector de la población estadounidense no apoya esta guerra contra Irán por el coste que supone, de hecho el Pentágono estadounidense ha reconocido que la primera semana de guerra contra Irán ha costado 11.300 millones de euros y el coste para los ciudadanos en cuanto a alza de precios en diversos productos como los carburantes puede ser preocupantes, y esto puede ser un problema para el Partido Republicano de Trump ante las próximas elecciones de medio término.
Dentro del propio partido político de Donald Trump existen voces contrarias a esta guerra y crece la presión para que el presidente norteamericano saque al país de este conflicto, al que se vio arrastrado en principio tras acusar a Irán de no aceptar un nuevo acuerdo nuclear para limitar el programa atómico iraní al uso civil a cambio de la reducción de sanciones económicas que pesan contra el régimen de los ayatolás y después de las presiones de Israel, que siempre ha exigido la reducción del arsenal de misiles balísticos de la República Islámica, que considera una auténtica amenaza para su integridad nacional ya que los sectores más radicales del régimen iraní han manifestado en diversas ocasiones el deseo de acabar con el país israelí.
El coste de los carburantes y la posibilidad de que se extienda el conflicto bélico más de lo debido complica el respaldo al presidente dentro del seno del Partido Republicano. Una guerra de Irán que amenaza la campaña política de congresistas republicanos que aspiran a la reelección este año.

Israel en la sombra
Israel está en la sombra como principal actor interesado en golpear a Irán. Aunque Estados Unidos se retirase de la guerra en el caso de que se extendiese más de lo presupuestado, Israel podría permanecer en una postura bélica por entender que un Irán armado de un importante arsenal de misiles balísticos, aunque no tenga armas nucleares, es una seria amenaza para su integridad territorial.
La situación de tensión es grande y es difícil encontrar una salida ahora, aunque diversas fuentes indican que Estados Unidos estaría dispuesto a hablar con la actual dirección política iraní, que puede representar el nuevo hombre fuerte del régimen Mojtaba Jamenei, el hijo del fallecido ayatolá Alí Jamenei, para buscar una salida negociada.
Source:
www.atalayar.com



