Aunque sepamos que la historia no se repite y que las circunstancias siempre son otras, es inevitable leer el pasado como espejo del presente, intentar comprender cómo pudo ocurrir lo que ocurrió y establecer paralelismos con lo que sucede ahora. Victor Klemperer era un brillante filólogo alemán que, conforme Hitler se iba haciendo con el poder, fue tomando notas para un ensayo excepcional que analiza tanto los giros lingüísticos de lo que pronto empezaría a denominarse Tercer Reich, como su difusión y normalización entre la ciudadanía; pero, al mismo tiempo, escribió un diario clandestino por su condición de judío en el que explicó minuciosamente cómo se institucionalizó el terror nazi. Mihail Sebastian era un escritor rumano también de ascendencia hebrea, aunque del todo secularizado, y en su extraordinario diario, que abarca desde 1935 a 1944, contó el modo en que el fascismo antisemita se fue extendiendo en su país incluso entre amigos como Cioran o Mircea Eliade.
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Fuente:
elpais.com



