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El ministro de asuntos exteriores de la República Popular China, Wang Yi, condenó categóricamente los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel en territorio iraní.
Rueda de prensa anual de Wang Yi y su importancia diplomática
Condena de China a los ataques en Irán y postura internacional
Llamado al alto el fuego y respeto por la soberanía en el Golfo
Gestión de conflictos y advertencias sobre injerencias externas
Relaciones bilaterales de China con Estados Unidos, la Unión Europea y Japón
Posición sobre la guerra en Ucrania y relación con Rusia
Diálogo y cooperación entre Estados Unidos y China
Críticas chinas a políticas estadounidenses y defensa del multilateralismo
Valoración de la ONU y gobernanza global
Relación China-Japón y referencias al pasado militarista
Taiwán: asunto central en la agenda diplomática china
Rueda de prensa anual de Wang Yi y su importancia diplomática
Wang Yi, quien ostenta el cargo de ministro de Asuntos Exteriores de la República Popular China, mantiene la arraigada tradición de celebrar una rueda de prensa anual, especialmente dirigida a los periodistas acreditados que cubren la actualidad diplomática en Beijing. Este grupo selecto de reporteros representa a las más influyentes y prestigiosas agencias internacionales de noticias y a los grandes medios de comunicación del mundo. La atención y el peso que el Gobierno de China otorga a esta comparecencia son notables, constituyendo un evento de relevancia estratégica, ya que, históricamente, las declaraciones y mensajes emitidos por el canciller adquieren significado e impacto, no solo en el corto plazo, sino, principalmente, con repercusiones a medio y largo plazo.
No cabe duda de que, a lo largo de los recientes años, la Administración china ha dejado patente, tanto en el ámbito doméstico como en el internacional, una notable cautela y planificación en cada uno de sus movimientos, persiguiendo evitar cualquier confrontación directa susceptible de dañar el desarrollo económico del país.
Condena de China a los ataques en Irán y postura internacional
En la comparecencia correspondiente a este año, el tema central en torno al que giró la intervención de Wang Yi fue, principalmente, la condena categórica de los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel en territorio iraní. Asimismo, el canciller no escatimó críticas en relación con la postura militarista adoptada recientemente por Japón. Además, aprovechó la ocasión para reiterar con total claridad y sin dejar margen a la ambigüedad que Taiwán constituye una parte inseparable de China, reafirmando así la postura histórica y oficial del Gobierno chino respecto a la isla.
En lo referente al conflicto que implica directamente a Irán, la declaración precisa enunciada por el canciller fue clara: “Esta guerra no debería haber ocurrido y no beneficia a nadie”.
Llamado al alto el fuego y respeto por la soberanía en el Golfo
Durante su única intervención anual ante la prensa, Wang reafirmó la firmeza de la posición de su país, subrayando que “China se sitúa con firmeza en el lado correcto de la historia”. Esta afirmación fue especialmente relevante, teniendo en cuenta que apenas habían transcurrido unos días desde el ataque conjunto realizado por Estados Unidos e Israel contra Irán. En este contexto, el titular chino de Exteriores aprovechó el momento para destacar su aspiración de que China pueda desempeñar el papel de “la fuerza más importante para salvaguardar la paz, la estabilidad y la justicia” a escala internacional.
Wang Yi resumió su perspectiva sobre la crisis actual en una frase contundente, manifestando: “Todo se reduce a una frase: alto el fuego y fin de la guerra”. El responsable de la diplomacia china hizo un llamado renovado e inequívoco para que cesen de manera inmediata las operaciones militares. Instó a que se tomen medidas urgentes para impedir que el conflicto pueda extenderse aún más allá de sus fronteras actuales, solicitando además un respeto escrupuloso a la soberanía de Irán, así como a los principios esenciales de la seguridad y de la integridad territorial de las naciones ubicadas en la región del Golfo.
Gestión de conflictos y advertencias sobre injerencias externas
Al proseguir con su análisis, Wang advirtió expresamente sobre los peligros que entraña regresar a épocas en las que el recurso a la fuerza era una opción habitual: “El mundo no puede retroceder a una época en la que se recurre fácilmente al uso de la fuerza”. Además, añadió que “los problemas de Oriente Próximo deben gestionarse por los países de la región. No se deben orquestar revoluciones de colores ni promover cambios de régimen”. Con estas palabras, manifestó la visión de la diplomacia china de que la resolución de los conflictos en esa área debe estar en manos de las naciones directamente afectadas por los mismos, sin injerencias externas.
Wang, quien es considerado todo un veterano en el arte de la diplomacia tras trece años al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores, destinó aproximadamente ochenta y cinco minutos a responder con detalle a veintiuna preguntas que, según trascendió, fueron seleccionadas y consensuadas cuidadosamente de antemano. Las cuestiones abordaron los temas geopolíticos de mayor relevancia para China, permitiendo que el país hiciera escuchar su perspectiva en relación con los asuntos más decisivos en el escenario internacional actual.
Relaciones bilaterales de China con Estados Unidos, la Unión Europea y Japón
Los temas tratados abarcaron desde la compleja relación bilateral con los Estados Unidos, en la que Wang manifestó su deseo de que el año 2026 pueda convertirse en un punto de inflexión positivo, hasta los lazos con la Unión Europea, organización a la que trasladó el mensaje de la conveniencia de mantener y reforzar la cooperación como alternativa a la lógica de los bloques enfrentados.
En su intervención, Wang adoptó un tono especialmente crítico al analizar el proceso de creciente tensión con Japón, reiterando que Taiwán “nunca será una nación independiente” y reafirmando la inquebrantable posición oficial de Pekín.
Posición sobre la guerra en Ucrania y relación con Rusia
En lo concerniente a la situación derivada de la guerra en Ucrania —un conflicto que el Gobierno chino continúa evitando calificar directamente con tal término—, Wang volvió a defender la neutralidad de su país y remarcó, no obstante las críticas provenidas de Bruselas por la cercanía de China con Moscú, que su apuesta sigue siendo una solución negociada.
No obstante, durante la misma comparecencia y sin resquicio de duda, el ministro describió los lazos entre China y Rusia como una relación “tan firme e inquebrantable como una montaña”, subrayando la posición común de ambas potencias frente a los intentos de redefinir los fundamentos del derecho internacional vigente.
Diálogo y cooperación entre Estados Unidos y China
Cabe resaltar que el tono de Wang Yi hacia los Estados Unidos mostró una disposición más conciliadora que en ejercicios anteriores. Manifestó que, si bien no es posible modificar esencialmente la naturaleza de cada país, sí existe la posibilidad de transformar el modo en que interactúan y se relacionan: “No podemos cambiarnos mutuamente, pero sí podemos cambiar la forma en que nos relacionamos”. Está prevista una eventual visita oficial del presidente estadounidense a China para finales de marzo, aunque por el momento las autoridades de Pekín no han confirmado la fecha ni los detalles del viaje.
El canciller reconoció, además, la trascendental influencia que las relaciones entre China y Estados Unidos ejercen sobre el mundo: “afectan a muchas partes y tienen un impacto global”. Afirmó que una ruptura en la interacción bilateral solo contribuiría al aumento de equívocos y a la proliferación de cálculos erróneos, lo que podría desembocar en conflictos o confrontaciones de escala internacional y, como resultado, repercutir negativamente en la estabilidad global. Wang recordó que la actitud del Gobierno chino se ha caracterizado sistemáticamente por ser “positiva y abierta”, insistiendo en que el factor decisivo reside en que Estados Unidos también avance de manera constructiva en esa misma dirección.
Críticas chinas a políticas estadounidenses y defensa del multilateralismo
No obstante, Wang introdujo críticas veladas, pero claramente identificables, a ciertas políticas estadounidenses que son rechazadas en Pekín. Por ejemplo, puntualizó: “Un puñetazo fuerte no te da la razón” al comentar los últimos ataques dirigidos contra Irán. Añadió que “los aranceles que imponen ciertos países son como echar leña al fuego mientras se pretende apagarlo”, haciendo así alusión al proteccionismo comercial.
Defendió con firmeza el compromiso chino con el multilateralismo y preguntó retóricamente: “Si estuviera interesada en trazar esferas de influencia, ¿seguiría Asia siendo tan estable como lo es hoy?”, señalando la preferencia china por la diplomacia de cooperación en el desarrollo regional.
Valoración de la ONU y gobernanza global
En otro momento destacado de la rueda de prensa, el canciller valoró críticamente la eficacia de la Organización de Naciones Unidas, reconociendo que, si bien “no es perfecta”, el mundo se vería en una situación considerablemente peor si dicha organización no existiera.
Esta declaración se produjo tras una pregunta relacionada con la Iniciativa de Gobernanza Global puesta en marcha el año anterior por el presidente Xi Jinping.
Relación China-Japón y referencias al pasado militarista
El tono más severo de Wang estuvo dirigido a Japón, país al que animó a reflexionar sobre su pasado militarista en una coyuntura especialmente cargada de simbolismo histórico. Señaló, además, la coincidencia de que se cumplen ochenta años desde el inicio de los juicios de Tokio. Advirtió sobre lo que desde Pekín se interpreta como “señales inquietantes” en la política de seguridad del Gobierno nipón.
Fue especialmente crítico respecto a las apreciaciones de la primera ministra japonesa, la ultraconservadora Sanae Takaichi, quien el año anterior sugirió que acaso un intento de China de bloquear o hacerse con el control de Taiwán podría ser considerado por Japón como “una amenaza existencial”, justificando el posible despliegue de sus Fuerzas de Autodefensa. Desde aquellas declaraciones, la relación bilateral entre Tokio y Pekín experimenta un acusado deterioro.
Taiwán: asunto central en la agenda diplomática china
Wang no dudó en plantear abiertamente la siguiente cuestión: “Si Taiwán es un asunto interno de China, ¿con qué derecho puede Japón invocar la autodefensa?”. Añadió que el futuro de las relaciones bilaterales entre ambas naciones dependerá, en última instancia, de las opciones que adopte Japón: “Esperamos que el pueblo nipón mantenga los ojos abiertos y no permita el resurgimiento del militarismo ni que se repitan las tragedias de la historia”. Cabe señalar que Sanae Takaichi, líder del Gobierno japonés, defiende abiertamente una estrategia nacional orientada a potenciar y ampliar considerablemente la capacidad militar de su país y ha iniciado debates sobre la revisión doctrinal de la política antinuclear, así como de la Constitución pacifista que ha caracterizado a Japón durante décadas.
En relación con Taiwán —la isla de gobierno democrático y autónomo que, sin embargo, sigue siendo considerada por China como parte irrenunciable y fundamental de su territorio soberano—, la cuestión ocupó, como en otras ocasiones, un lugar central y prioritario en la intervención del ministro. Este hecho guarda coherencia con la creciente contundencia y firmeza mostradas por China en su discurso oficial. El más reciente informe gubernamental, presentado el jueves anterior, recoge que China “reprimirá con firmeza las actividades separatistas”, endureciendo así el lenguaje empleado respecto a años previos, cuando solo se declaraba que “se oponía” a tales actividades.
Wang subrayó y reiteró que Taiwán ha formado parte de China desde tiempos antiguos y que el “retorno” de la isla es una cuestión y una tarea de naturaleza histórica. El jefe de la diplomacia china acusó al Ejecutivo taiwanés de ser el responsable de exacerbar las tensiones existentes en el estrecho debido a su defensa de la independencia, advirtiendo que es precisamente esa posición la que representa el “origen” del actual “desorden” en la región.
Source:
www.nuevatribuna.es



