Donald Trump todo lo contamina, y era cuestión de tiempo para que acabara manchando la Copa del Mundo de fútbol de México, Estados Unidos y Canadá. En esta ocasión ha encontrado a un cómplice en uno de sus aduladores más desacomplejados, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Trump ha revelado que había pedido a Infantino explicaciones por la sanción al jugador estrella de la selección estadounidense, Florin Balogun, expulsado con una tarjeta roja del partido de dieciseisavos de final contra Bosnia-Herzegovina. Infantino accedió a retirar el castigo y así ignoró el sagrado reglamento futbolístico y permitió que anoche Balogun pudiese jugar en octavos contra Bélgica.
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Fuente:
elpais.com



