“Si viviera hoy, Alonso Quijano sería empresario autónomo en España, no hay mayor locura”. Lo dice Javier Santos, que fue CEO de cuarta generación y conoció de primera mano el éxito, la responsabilidad heredada y, también, la caída. La pérdida de la empresa, vivida primero como fracaso y después como revelación, lo condujo a una profunda crisis personal, que marcó un antes y un después. De esa travesía nació su interés radical por el psiquismo humano y por los mecanismos invisibles que gobiernan la toma de decisiones y conductas.
Javier Santos ha volcado ahora su ya abultada experiencia en un libro: “El Caballero de la Empresa Andante” (Medialuna Editorial, 292 págs.), que, en palabras de su autor, “no pretende enseñar ni convencer, sino acompañar a quién trabaja, decide, duda y trata de sostener su deseo en medio de la rutina”.
“El Caballero de la Empresa Andante” se presenta como la historia de un autónomo que sale al mundo con su traje de emprendedor y se enfrenta a molinos gigantes muy reales: burocracia, validación, miedo, ego, falta de dinero, soledad, además de unos impuestos asfixiantes, capaces de cercenar las mejores intenciones y las más nobles ambiciones de prosperar y mejorar su entorno de familiares y colaboradores dependientes de su iniciativa.

Pero, adentrados en el relato, con innegables dosis de humor y socarronería, hay algo más profundo: la mirada holística que integra neurociencias cognitivas aplicadas. Javier Santos, psicoterapeuta, apasionado del psicoanálisis y maestro en la Técnica de Liberación Emocional (EFT), pretende guiar al lector para que lo comprendido pueda sostenerse en el cuerpo, la emoción y la vida cotidiana.
Así, pues, cada capítulo está construido como una pequeña sesión: una escena que muestra, una lectura que revela y un acto sencillo y opcional que transforma la idea en experiencia. El lector puede quedarse en el mero relato, profundizar en el análisis o atravesar la experiencia completa, en cualquiera de los caminos que se le proponen. “El libro no pide ser entendido, sino mirarse. Y si algo en ti se reconoce en Don Quijote o en Santos, o una frase te acompaña al cerrar el capítulo, no es casualidad, es que el viaje ya ha comenzado”, asevera el autor.
Puede decirse, por lo tanto, que “El Caballero de la Empresa Andante” no es solo una versión moderna del Quijote. Es una travesía interior disfrazada de aventura profesional, una forma de mirar el mundo del trabajo desde la lógica del deseo, no desde la lógica del deber. En suma, cada capítulo abre un pequeño espejo donde la vida se refleja, y a veces, se reconoce.

El libro tiene al final de cada uno de sus 23 capítulos un código QR para que el lector pueda ver, si quiere, un video ilustrativo al respecto. El primero de ellos es, además, especialmente original por contener la banda sonora del libro. Una melodía compuesta por un conjunto de frases rotundas del propio Javier Santos, a las que ha puesto su voz la cantante chilena Simona Lorn, capaz de suscitar todo tipo de emociones cuando se combina la canción con la lectura de cualquiera de los capítulos, o simplemente se reflexiona sobre los mismos.
Los molinos de viento reales, amenazadores gigantes imaginarios en la atormentada mente de Don Quijote siguen ahí. Puede ser el momento en que tantos y tantos autónomos conozcan la peripecia de Alejandro (nombre propio en este relato) Quijano, que pasa de una vida estable, predecible, con ingresos justos y problemas comunes, a la pura y dura bancarrota personal, empresarial, familiar y moral… ¿Y después? Todo un mundo de posibilidades personales a descubrir.
Fuente:
www.atalayar.com



