Un equipo de la BBC acompañó recientemente a una misión humanitaria de la ONU al interior del Líbano. Durante la operación, la fuerza de mantenimiento de la paz informó de la continuidad de demoliciones y de movimientos para reforzar posiciones militares, hechos que se habrían producido a pesar del alto el fuego declarado en la región. El desplazamiento del equipo permitió observar la dificultad para acceder a determinadas zonas y recoger testimonios directos sobre el impacto en infraestructuras.
La misión, organizada junto a UN Peacekeeping, recorrió áreas donde se constataron obras defensivas y trabajos de fortificación. Las autoridades de la fuerza de paz señalaron que estas actividades incluyen demoliciones sistemáticas y refuerzos de posiciones, acciones que pueden limitar la seguridad en el terreno y entorpecer la llegada de ayuda humanitaria. En varios puntos, el equipo documentó evidencias de destrucción reciente en edificaciones y caminos.
Los observadores señalaron que la persistencia de estas prácticas plantea obstáculos operativos para las organizaciones que intentan asistir a la población civil afectada. Equipos sanitarios y de suministro encuentran rutas inaccesibles en tramos concretos, mientras que la reconstrucción de viviendas y servicios básicos se ve dificultada por la continuidad de demoliciones. En este contexto, la labor de acompañamiento de la fuerza de paz busca facilitar corredores humanitarios y evaluar necesidades urgentes.
El escenario observado obliga a mantener una vigilancia constante sobre el cumplimiento del alto el fuego y sobre los desplazamientos de fuerzas en la zona, con implicaciones directas para la protección de civiles y la distribución de ayuda. La situación en el Líbano y en la vecina Israel continúa siendo monitorizada por organismos internacionales y misiones sobre el terreno que registran los efectos inmediatos de las operaciones militares y las demoliciones en la vida cotidiana de la población.




