La niebla mental que muchas mujeres experimentan en la menopausia cuenta con una base biológica y podría ser susceptible de tratamiento, según un estudio reciente liderado por investigadores de Universidad de California en Los Ángeles. El ensayo, publicado en la revista Scientific Reports, evaluó una combinación hormonal de estriol y progesterona diseñada para reducir déficits cognitivos reportados por pacientes durante la transición menopáusica.
El equipo aplicó un protocolo observacional a veinte mujeres con una edad media de 53 años, que fueron sometidas a una evaluación cognitiva inicial y luego siguieron un régimen personalizado de estriol y progesterona durante doce meses. La investigación subraya que el estriol, una forma de estrógeno presente en gran cantidad durante el embarazo, se une a receptores distintos a los del estradiol y actúa sobre el hipocampo, la región cerebral vinculada al aprendizaje y la memoria. La autora principal, Rhonda Voskuhl, señala la ausencia de terapias específicas para estos síntomas como motor del estudio.
Tras un año de seguimiento, las participantes describieron mejoras en concentración, memoria de trabajo, velocidad de procesamiento, fluidez verbal y resolución de problemas en las actividades cotidianas respecto a su estado inicial. Para explorar mecanismos, los investigadores administraron la misma combinación a ratonas de mediana edad y observaron una reducción de marcadores de daño en el hipocampo, junto con mejoras en pruebas de memoria espacial y de trabajo en laberintos experimentales.
Los autores advierten que los resultados son preliminares: el estudio no fue aleatorizado ni incluyó un grupo placebo, y la muestra es limitada, por lo que no pueden extrapolarse a toda la población femenina. Además, la formulación utilizada está patentada por la universidad y licenciada a CleopatraRX, empresa donde la investigadora figura como asesora médica, lo que refuerza la necesidad de ensayos independientes. El siguiente paso señalado por los investigadores es realizar estudios más amplios, controlados y con neuroimagen para confirmar eficacia y seguridad antes de considerar una adopción clínica generalizada.




