El Gobierno acepta activar un mando único para gestionar la crisis en Ceuta, decisión remitida casi un mes después del masivo cruce fronterizo que colapsó la ciudad autónoma. El Ejecutivo ha designado a Ángel Víctor Torres como responsable de ese mando, mientras que el Consejo de Seguridad Nacional preparará la declaración de una “situación de interés para la seguridad nacional” en la zona, una clasificación que el Gobierno considera necesaria para centralizar la respuesta institucional.
La creación del mando único supone un giro respecto a la reacción inicial del presidente Pedro Sánchez, que hasta ahora había defendido una gestión compartida entre distintos ministerios y administraciones. Fuentes del gabinete y responsables regionales habían reclamado en las últimas semanas mayor coordinación operativa ante una llegada masiva de personas que provocó tensiones humanitarias y logísticas en el enclave.
El anuncio formaliza la voluntad de concentrar responsabilidades en una estructura dirigida por Ángel Víctor Torres, con competencia para articular medidas entre fuerzas de seguridad, servicios sociales y administraciones afectadas. La calificación que prepara el Consejo de Seguridad Nacional introduce un marco jurídico y administrativo distinto al habitual, aunque el alcance concreto de las medidas extraordinarias y el cronograma operativo deberán detallarse en los próximos actos de coordinación.
La decisión política llega en un contexto de presión pública y reproches entre administraciones por la gestión del suceso fronterizo. Distintos actores reclamaban centralizar decisiones para acelerar asistencia y control. El Gobierno subraya ahora el cambio como respuesta a esa demanda, pero las implicaciones prácticas —cómo se traducirán la redistribución de recursos, el mando sobre las fuerzas y la atención a las personas desplazadas— quedan por definir en los próximos pasos procedimentales y en futuros acuerdos entre el Ejecutivo central y las autoridades locales y autonómicas.




