Publicado
06/08/2026 – 7:18 CEST
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, seguirá en el cargo tras una reunión de crisis celebrada el miércoles en Marruecos. Infantino se reunió en Rabat con altos directivos del organismo rector del fútbol mundial, entre ellos el secretario general Mattias Grafström, para analizar las consecuencias del desastroso plan de inversión privada anunciado por la FIFA la semana pasada.
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La propuesta descartada, que preveía invitar a terceros a realizar inversiones minoritarias y sin capacidad de control en una nueva filial comercial bautizada como ‘FIFA Forward Enterprise’ (FFE), desató una fuerte reacción en contra en todo el mundo del fútbol y llevó a algunos responsables de la FIFA, incluido Grafström, a intentar marcar distancias.
Con todo, la FIFA difundió a última hora del miércoles un comunicado en el que afirmaba que Infantino cuenta con el «pleno apoyo» de Grafström y de los miembros del equipo directivo de la organización. Según la nota de prensa, la FIFA admitió que se habían cometido «errores» en relación con la FFE, un proyecto con el que el organismo esperaba recaudar hasta 4.200 millones de dólares (3.631 millones de euros).
«Se acordó que no era la intención que el Consejo de la FIFA y las federaciones miembro se sintieran excluidos del proceso y que el procedimiento debería haberse gestionado de otra manera», señala el comunicado. «También se reconoció que se cometieron errores después de que la propuesta se filtrara a los medios».
La FIFA añadió que también se había remitido una carta a sus federaciones miembro pidiendo disculpas por los «errores» y «con el compromiso de que no vuelvan a repetirse». El organismo reiteró además que el plan de la FFE había quedado aparcado y añadió que la FIFA «no tolerará más ataques a su integridad, su buena gobernanza y el respeto al debido proceso y adoptará todas las medidas necesarias para proteger y salvaguardar su nombre y su reputación».
Todo ello llega después de que el diario británico ‘The Times’ informara de que Infantino, elegido por primera vez presidente de la FIFA en 2016, había prometido a Marruecos que podría albergar la final del Mundial de 2030 si le manifestaba su apoyo. La FIFA ha negado esa acusación, que ha calificado de «falsa y engañosa», y ha asegurado que la decisión sobre la sede se tomará «a su debido tiempo».
Infantino se mantiene en el cargo
El comunicado se publica en medio de un creciente clamor para que el cuestionado presidente dimita. A primera hora del miércoles, la leyenda portuguesa Luis Figo lanzó una dura crítica al mandato de Infantino al frente de la FIFA y aseguró que había «degradado el cargo que prometió dignificar».
«Ha mentido, ha engañado y ha intentado llenarse los bolsillos a costa del juego al que se supone que debe servir», escribió el exjugador de Real Madrid y Barcelona en un mensaje en redes sociales. «Es demasiado tarde para salvar su dignidad, pero no es demasiado tarde para salvar el fútbol. Tiene que irse. Ahora».
El organismo que dirige el fútbol europeo, la UEFA, ha sido especialmente contundente en sus críticas a Infantino y a la FFE y llegó a amenazar con boicotear competiciones de la FIFA por este plan de inversión. «La actual dirección de la FIFA no solo ha perdido la confianza de la UEFA, sino también la de muchos otros miembros de la familia del fútbol», señaló la UEFA después de que la FIFA anunciara que daba marcha atrás con el plan.
Varias federaciones, entre ellas las de Gales, Serbia y Suecia, también han anunciado que retiraban su apoyo a la candidatura de Infantino a la reelección por el plan de la FFE, mientras que dirigentes políticos como el primer ministro británico Andy Burnham y el primer ministro canadiense Mark Carney han criticado duramente al máximo responsable de la FIFA por el fiasco. «No tengo confianza en el señor Infantino a partir de este momento», declaró Carney el miércoles.
Infantino ya estaba bajo escrutinio por la gestión de la FIFA de varios episodios durante el Mundial de 2026, celebrado en Estados Unidos, Canadá y México, así como por su relación con el entonces presidente estadounidense Donald Trump.
Fuente:
es.euronews.com



