MADRID, 2 Ago. (EUROPA PRESS) –
La Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) ha hecho un llamamiento para alcanzar «un gran acuerdo institucional, social y político» que permita reforzar la prevención y la respuesta frente a los efectos de los fenómenos climáticos extremos de manera que, ante su creciente frecuencia e intensidad, se refuerce y garantice la protección de los grupos de población más vulnerables, como los que representan las personas de más edad.
La organización ha subrayado que el incremento de episodios severos como las olas de calor, las inundaciones o los incendios forestales –como los que han tenido lugar en las últimas semanas de julio– exige una respuesta basada en la cooperación, la anticipación y la coordinación entre administraciones y agentes sociales, «alejada de la confrontación y orientada a garantizar la seguridad y el bienestar de la ciudadanía».
Además, la PMP ha recordado que los eventos meteorológicos extremos no afectan por igual a toda la población ya que los mayores, especialmente los que viven solos, presentan situaciones de dependencia o discapacidad, padecen enfermedades crónicas o residen en entornos con menor acceso a recursos y servicios.
En el caso de los graves incendios registrados en las últimas semanas, han recordado la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, mejorar la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia y garantizar que los protocolos de alerta, evacuación y asistencia contemplen las necesidades específicas de quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.
Según el Instituto de Salud Carlos III, durante el verano de 2025 se estimaron 3.832 defunciones atribuibles a las altas temperaturas en España, con cerca de un 84% correspondientes a mayores de 74 años. La Organización Mundial de la Salud advierte, además, de que la mortalidad relacionada con el calor entre los mayores de 65 años ha aumentado aproximadamente un 85% entre los periodos 2000-2004 y 2017-2021.
Para la PMP, estas cifras ponen de manifiesto que las olas de calor no constituyen únicamente un problema ambiental, sino también «un desafío de salud pública que requiere reforzar las políticas de prevención, anticipación y protección de la población más vulnerable».
En este contexto, la PMP considera «imprescindible» que las políticas de adaptación al cambio climático incorporen una perspectiva específica de edad, discapacidad y dependencia, con sistemas de alerta accesibles, mecanismos de seguimiento de las personas especialmente vulnerables y una coordinación eficaz entre los servicios sanitarios, sociales y de emergencia.
En este contexto, la Plataforma ha recalcado la importancia de avanzar hacia sistemas de emergencia «verdaderamente inclusivos y accesibles» y cita como ejemplo la reciente aprobación del ‘Protocolo de comunicación y atención a las personas con discapacidad en situaciones de emergencia’, impulsado por la Dirección General de Protección Civil y Emergencias y el Centro Español del Subtitulado y la Audiodescripción (CESyA).
Este documento incorpora criterios de accesibilidad y atención a las personas con discapacidad en todas las fases de una emergencia, desde la comunicación de las alertas hasta la evacuación y la atención posterior. Para la PMP, este tipo de iniciativas evidencian que la protección efectiva de la población más vulnerable requiere planificación, coordinación entre administraciones y una visión transversal que integre las necesidades de mayores y personas con discapacidad en todas las políticas de adaptación y respuesta frente a los riesgos climáticos.
RED DE REFUGIOS CLIMÁTICOS
La Plataforma también ha valorado la puesta en marcha de la Red de Refugios Climáticos, impulsada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que permite identificar espacios seguros y accesibles distribuidos por todo el territorio para hacer frente a episodios de calor extremo y otras crisis climáticas mediante un mapa de consulta pública.
A su juicio, esta Red debe concebirse no solo como un conjunto de espacios de protección ante el clima extremo, sino también como lugares accesibles de encuentro, participación y vida comunitaria, de manera que favorezcan la convivencia intergeneracional, fortalezcan las redes de apoyo vecinal y contribuyan a combatir la soledad no deseada, especialmente entre las personas mayores.
En palabras del presidente de la PMP, Jesús Norberto Fernández, «los fenómenos climáticos extremos nos exigen altura de miras y capacidad de acuerdo». «Necesitamos dejar atrás la confrontación y construir un gran consenso que permita reforzar la prevención y la respuesta ante situaciones de emergencia, poniendo en el centro a las personas mayores y con discapacidad, especialmente a quienes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad», ha defendido.
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