Detrás de la mata aguardaba el segundo toro de la tarde en Moralzarzal, un manso de Valdefresno con el que Tomás Angulo se jugaba seguir adelante en la Copa Chenel. Y en una de esas embestidas, el animal prendió al extremeño en una … cogida eterna, violenta y durísima. Ya antes le había propinado una fuerte paliza de la que salió solo dolorido, pero esta vez Tomás no se libró. Con la cara ensangrentada por una brecha en la cabeza y perdiendo abundante sangre por el muslo izquierdo, fue trasladado a la enfermería, donde le esperaba el doctor Enrique Crespo.
«Tardamos casi dos horas en intervenirle porque tenía dos trayectorias muy extensas en el muslo izquierdo, con mucho daño muscular», cuenta el cirujano a ABC. El torero salió de la operación estable, consciente y con buen pulso en la pierna herida. Así ha pasado la noche: sin fiebre -«aunque es algo que no aparece tan pronto, porque todavía no ha dado tiempo a que se forme una infección», precisa el doctor-, con dolor controlado y sin apenas manchar los cuatro drenajes que le colocaron en la UVI móvil de Moralzarzal.
«He hablado esta mañana con el hospital y nos han dicho que también tiene una contusión en el muslo derecho», explica Crespo. Por ello, el cirujano vascular volverá a examinarle este domingo para comprobar que el fuerte varetazo no haya comprometido la arteria femoral. «Tenía buen pulso en las dos piernas, así que lo lógico es que no haya complicaciones, aunque todavía es pronto. La contusión de la arteria puede complicarse durante los dos primeros días», señala con prudencia. «Si en las primeras 48 horas no aparece un trombo o un espasmo arterial, es muy raro que se produzca después», añade el médico con tono tranquilizador.
Otro asunto distinto son las infecciones, ya que se trata de heridas especialmente sucias. «Aunque se lavó y se limpió perfectamente en la enfermería, estas lesiones se infectan con cierta facilidad», explica el cirujano sobre unas heridas «muy anfractuosas» por el importante destrozo muscular. «Pero si en cinco o seis días no aparece infección, es raro que se produzca después de la primera semana».
Mientras tanto, el equipo médico se mantiene pendiente de la evolución del torero y del resultado de la valoración vascular, aunque el hecho de que no haya sangrado por los drenajes y de que el dolor esté controlado invita al optimismo.
El parte médico, firmado por el doctor Crespo, era, sin embargo, para helar el alma: «Herida por asta de toro en el tercio superior del muslo izquierdo en la cara anterior con una trayectoria hacia arriba de unos 20 centímetros, contundiendo en unos 7 centímetros la arteria femoral, y otra trayectoria hacia fuera de unos 15 centímetros desgarrando músculos sartorio, vasto interno y aductor mayor. También presenta otra herida por asta en la cara posterior del muslo izquierdo con trayectoria ascendente de unos 25 centímetros que alcanza el hueso isquion y lesiona severamente los músculos bíceps semimembranoso, alcanzando el fémur. Contusión en hemitórax derecho, heridas en cuero cabelludo y cara y un varetazo en la cara posterior del muslo derecho. Pronóstico muy grave».
Fuente:
www.abc.es



