Este hombre tiene la agenda de teléfono más codiciada de París, incluso puede que la suya sea una de las más deseadas del mundo. Entre sus contactos están los móviles personales de Martin Scorsese, Marion Cotillard, Gisele Bündchen, Luca Guadagnino, Lily-Rose Depp, Margot Robbie o Timothée Chalamet. Cuando Thomas du Pré de Saint Maur (Neuilly-sur-Seine, 57 años) se anima a marcar un número se intuye que del otro lado nadie se le resistirá. Quien vea su nombre en la pantalla está en trance de ser tocado por la diosa Fortuna. ¿Quién se atreve a decir que no a un anuncio de Chanel?
—Almodóvar, sin ir más lejos.
Lo revela entre risas, relajado en el sofá de su despacho parisiense. Un sitio casi tan luminoso como él.
—También me dijo que no Tarantino. Mucho más ambicioso, pretendía ser el protagonista del filme, y eso era del todo imposible —informa.
Du Pré es hijo de la aristocracia francesa y la burguesía venezolana. Una mezcla bien conseguida que se manifiesta con risa fácil, ligereza y buen humor. Aunque asegura tener un temperamento melancólico y leer únicamente “novelas tristonas” de Stendhal (La cartuja de Parma, su preferida) o Guerra y paz, de Tolstói. Nada de Dostoievski. “Jamás”, zanja taxativo. Contesta a las preguntas en un español fluido que intercala con frases enteras en inglés y francés.
Desde 2014 ostenta el puesto con el nombre más largo de la maison: director general de recursos creativos de perfumes y belleza, relojes y joyas. A su cargo tiene, entre otras cosas, mantener viva una leyenda, el Nº 5 de Chanel. Es Du Pré quien decide la nueva cara de las fragancias de la casa y recibe a El País Semanal para hablar de su último fichaje, Jacob Elordi, nuevo embajador de Bleu de Chanel L’Exclusif, con quien ha rodado The Man in the Chase, un anuncio dirigido por Alfonso Cuarón, cineasta mexicano con joyas como Gravity (2013) y Roma (2018).
Por primera vez un anuncio de Chanel es una película de acción. En lugar de escenas tranquilas y profundas aquí nos adentramos en una persecución. “No puedes pasarte la vida contemplándote a ti mismo”, se explica el creativo. La idea de cambiar el ritmo le llegó en 2024 mientras rodaba el anuncio del Nº 5 con Margot Robbie y Jacob Elordi que dirigió Luca Guadagnino. “Durante 15 años hemos hecho historias existenciales, una narrativa donde siempre el hombre se replanteaba su vida entera. Esta vez yo buscaba algo más profundo y sensorial y con Cuarón lo hemos conseguido a través de la acción y sin exceso de testosterona. Esa es la razón por la que elegí a Elordi, es como un hero man pero con algo muy suave en su personalidad”.
Dice que no era su intención ponerle cara y textura a la masculinidad contemporánea, pero quizá haya acabado por hacerlo. “Odio cuando la gente presiona, ¡expresa tu parte femenina! ¡Por favor! No, no es eso, es algo más sensible y frágil que no es masculino ni femenino. Es suave”, insiste. Está un poco harto de los 30 años que dice que llevamos intentando definir la nueva masculinidad. “En un mundo tan fragmentado es mejor aceptar que no hay una sola expresión de lo masculino. Diría que debe ser más tierna. Quiero creer que en el mundo hay más ternura que testosterona. Solo eso nos salvará”.
El equilibrio ha sido el gran hallazgo del rodaje. “En la película del Nº 5 los personajes que interpretaban Margot Robbie y Jacob Elordi no estaban nada equilibrados, él es impulsivo, está siempre nervioso, y es ella, más tranquila y experimentada, quien controla. En la historia de Bleu L’Exclusif los dos son iguales y eso me parece muy moderno. No hay cowboys, ya tenemos demasiados en este mundo. La masculinidad agresiva y dominante está teniendo un comeback terrible, y no me gusta nada, por eso este anuncio gira en torno a la sensualidad, no a la testosterona”.
—¿Cómo fue la experiencia de trabajar con Alfonso Cuarón?
—Chévere. Una cosa, no soy masoquista. ¿Trabajar con gente que te trata como a una mierda y solo quieren el dinero? No, eso no puede ser. Y hay muchos así, desagradables y egoístas.
Cuenta que Cuarón tenía dos meses libres en su agenda. “Eso es casi un milagro con esta gente talentosa que trabaja muchísimo y suele tener la agenda bloqueada a tres o a cuatro años. En mi mente no era el mejor director para hacer una action movie, sin embargo, me gustaba cómo había rodado a los hombres. Así que me dije: lo intentamos”.
Dice que entra “ligero” a los rodajes. “Trato de no ponerme muy ansioso. Si no sale bien, pues repetimos y ya saldrá”. Tampoco habla mucho con los actores, solo con el director. “Trabajamos mucho, y cuando llegamos a un acuerdo, él se encarga de dar su visión a los actores y yo ahí poco puedo hacer porque la conversación es cinematográfica. Ellos se entienden y Cuarón es un talento enorme”.
Thomas ocupa desde 2014 el puesto de Jacques Helleu (1938-2007), “el guardián del buen gusto de la maison”, según la misión que le encargó Pierre Wertheimer a sus 18 años. En 1968 Helleu decidió que Catherine Deneuve sería la imagen del Nº 5 y convocó a fotógrafos como Richard Avedon y Helmut Newton a dejar su huella en la casa. Fue también quien rodó con Jean-Paul Goude los primeros anuncios, pequeñas cápsulas perfectas, como la del perfume Égoïste a principios de los años noventa. Fue suya la idea de empezar las colaboraciones con grandes del cine. En 1978 involucró al británico Ridley Scott en La piscine, el primer filme del Nº 5, luego reclutó a Luc Besson y a Roman Polanski para sus aventuras estéticas. Su golpe teatral definitivo fue rodar con Nicole Kidman, entonces en la cima de la fama por Moulin Rouge, y con el director Baz Luhrmann Le film, el anuncio del Nº 5 de 2004.
Semejante legado es el que ha heredado Du Pré, que se estrenó en 2014 con un espectacular anuncio del Nº 5 que aún se recuerda: Gisele Bündchen surfeando olas por el mundo. “En ese filme necesitábamos olas, fuimos a Baiona, después a Fiyi, luego a Hawái y finalmente a Tahití. Dos semanas de viaje para rodar una hora. En Tahití las olas eran como un edificio de 40 plantas, llevábamos a la campeona de surf de Brasil y se rompió la nariz en el primer intento. Al final cogimos al hijo de 12 años del rey local, le pusimos una peluca, cogió la ola y pudimos grabar. Las cosas nunca pasan como te las imaginas”.
Bleu de Chanel L’Exclusif, la fragancia que defiende Jacob Elordi, es un eau de parfum creado en 2018 por Olivier Polge, hijo de Jacques Polge, quien en 2010 había firmado la primera versión, un eau de toilette, con el mismo nombre. El actor francés Gaspard Ulliel fue su primer y único embajador hasta su muerte en 2022, en 2023 le sucedió Timothée Chalamet, y en 2026 el actor australiano. Para Du Pré cada una de estas etapas han ido señalando cambios en la masculinidad contemporánea. “Hace 15 años los hombres llevaban colonias que daban dolor de cabeza, muy fuertes, era así como se expresaba el poder. Lo interesante en estos 15 años es que ellos han aceptado la complejidad en el universo de las fragancias. Hoy, casi ningún hombre tiene problema en llevar un eau de parfum, un aroma más refinado y complejo. Lo que hemos vivido en esta década es un tránsito a la complejidad en las fragancias masculinas mientras las mujeres van en sentido contrario y buscan fragancias monoflorales”, expone.
Al creativo le gusta la charla. Sin pausa. Dice que no puede parar. “Puedes despertarme a las 8.00 y te suelto un discurso”, avisa, y añade: “No soy ese creativo solitario al que le llegan las ideas en silencio. En francés lo llamamos logo moteur, es decir, para pensar necesito hablar. No se me ocurre nada solo. En una conversación con alguien, sí. Si no hablo me aburro”.
—No puedo creer que Almodóvar le haya dicho que no.
—Bueno, me puso condiciones. Solo quería trabajar con Penélope Cruz, pero ella ya se había comprometido con Lancôme. No pudo ser.
—Entonces no ha sido un no.
—Ha sido un “ahora no puede ser”, un “quién sabe”.
Fuente:
elpais.com



