Los pasajeros que embarcaron a bordo del M/V Hondius el pasado 20 de marzo lo hicieron con la ilusión que promete una aventura oceánica de 40 días de duración. Un viaje para visitar islas remotas y disfrutar de paisajes polares extraordinarios sin renunciar … a los lujos de un crucero turístico. Hasta que un brote de hantavirus letal, que ha dejado tres personas muertas durante la travesía, ha obligado a sus pasajeros, tripulantes y autoridades mundiales a afrontar una delicada situación, de la que aún se sigue discutiendo su desenlace.
Este desafortunado incidente ha ocurrido durante una travesía a cargo de Oceanwide Expeditions, que partió desde la Argentina más septentrional para atravesar el Océano Atlántico, a bordo de una embarcación preparada para recorrer el mundo. El M/V Hondius no es un crucero al uso, está construido con un casco de acero reforzado que permite navegar por el hielo de la Antártida y el Ártico sin perder las capacidades de una navegación cómoda por rutas comerciales menos accidentadas.
Con más de 5,5 toneladas de peso, una eslora de 107,6 metros y manga de 17,6, mantiene espacio y operatividad suficiente para que 170 pasajeros puedan pasar más de 40 días en su interior sin tener que preocuparse de necesidades básicas. Sus estancias van desde habitaciones para cuatro personas a suites de lujo para un máximo de dos.
Partió desde Tierra del Fuego, en Argentina, pasando por Ushuaia, cruzando el paso de Drake hasta la Antártida, después las islas Orcadas del Sur, las islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, isla de Gough, de Tristán de Acuña, Santa Elena, la isla de Ascensión y Cabo Verde. En esta penúltima parada han evacuado a varios enfermos y sospechosos de contagio. Después de mucho dilucidar y de pasar varios días atracado, el crucero parará en Tenerife, desde donde evacuarán a los españoles a bordo.
El interior de la embarcación, que puede conocerse a través de un recorrido inmersivo, consta de siete plantas, cinco de ellas practicables. Hay un total de 80 habitaciones con diferentes niveles de comfort –algunas con un balcón exterior– y un precio variable entre 16.000 y 24.000 euros.
La altura de cada planta está relacionada con el comfort de sus habitaciones. En la tercera están los cuartos más pequeños, para dos, tres, o cuatro personas, que duermen en literas y pueden ver el exterior a través de dos ventanas tipo ojo de buey. Subiendo por las escaleras se accede a una zona común compuesta por el comedor y la recepción, que está separada de otras cabinas, algo más grandes que en la planta inferior y con ventana cuadrada, para un máximo de dos personas.
Al ascender por las escaleras se arriba a la planta de acceso, que alberga una sala de conferencias, bar, biblioteca y una amplia sala acristalada para la observación del entorno desde su interior, así como un gran comedor. Es la zona donde se desarrolla la vida dentro del barco para los clientes y donde se preparan antes de desembarcar. En la etapa superior están las habitaciones de nivel superior y camarotes de lujo para dos personas, con ventana doble y una gran pantalla de televisión. En la planta última y más alta hay suites ‘junior’ y suites con acceso a un balcón propio, las más privilegiadas del curcero.
En la parte baja hay una zona cubierta de embarque para una «potente flota de lanchas Zodiac», que trasladan a los pasajeros desde el Hondius hasta tierra firme, donde tienen lugar las expediciones, cuyo gran atractivo son los exóticos paisajes y la fauna autóctona.
Protocolos de «bioseguridad»
Precisamente, debido al contacto con especies exóticas, en la página web se detallan «protocolos de bioseguridad» específicos contra la gripe aviar, de obligado cumplimiento para todos los pasajeros. «Le rogamos que no se siente, arrodille ni tumbe durante los desembarcos. Tampoco coloque nada en el suelo», son algunas de las directrices, así como acudir con el equipaje «completamente limpio y desinfectado» y mantener «una distancia de cinco metros de la fauna salvaje». Aseguran que se cumple con las directrices de la IAATO (Asociación Internacional de Operadores Turísticos Antárticos).
Fuente:
www.abc.es



