Bajo las arenas de Egipto, aún descansan capítulos enteros de la historia antigua que la arqueología se esfuerza por desenterrar poco a poco. Unas veces, los grandes hallazgos ocurren en una gran pirámide; otras, en un fastuoso templo faraónico. En esta ocasión, la protagonista ha sido una necrópolis de época romana situada en Oxirrinco, uno de los yacimientos más fascinantes del valle del Nilo. Una misión arqueológica hispano-egipcia ha identificado un cementerio en el que, junto a varias momias y sarcófagos decorados, se ha recuperado una pieza especialmente singular: un fragmento de papiro con versos de la Ilíada de Homero.
La noticia ha despertado gran interés porque combina dos aspectos excepcionales. Por un lado, confirma la riqueza funeraria de una ciudad que fue uno de los grandes centros culturales del Egipto grecorromano. Por otro lado, aporta una nueva pieza al inmenso rompecabezas de la transmisión de los textos clásicos en la Antigüedad.
Encontrar un fragmento de la épica homérica en un contexto funerario romano junto a permite observar cómo convivían la tradición egipcia, la cultura griega y el poder romano en un mismo espacio histórico. La excavación, llevada a cabo por la Universidad de Barcelona, el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto y la Universidad Ain Shams de El Cairo, vuelve a posicionar a Oxirrinco como uno de los enclaves arqueológicos más importantes del Mediterráneo antiguo.
Una misión arqueológica hispano-egipcia ha identificado un cementerio en el que se ha recuperado un fragmento de papiro con versos de la Ilíada de Homero.

Oxirrinco, una ciudad donde Egipto hablaba griego
Situada a unos 180 kilómetros al sur de El Cairo, Oxirrinco fue una de las ciudades más relevantes del Egipto helenístico y romano. Su nombre procede del pez oxirrinco, un animal sagrado asociado a la mitología local. Su fama moderna, sin embargo, proviene de los miles de papiros hallados a partir de finales del siglo XIX. Gracias a estos documentos, se recuperaron textos literarios perdidos, encantamientos, documentos administrativos, cartas privadas y fragmentos de obras clásicas que se creían desaparecidas para siempre.
La actual misión arqueológica española, que trabaja en el enclave desde hace décadas, ha documentado templos, tumbas monumentales, criptas y espacios funerarios que abarcan desde la época faraónica hasta la dominación bizantina. La campaña más reciente se ha centrado en una nueva zona funeraria de cronología romana, donde han aparecido enterramientos de gran interés.
La fama moderna de Oxirrinco proviene de los miles de papiros hallados a partir de finales del siglo XIX, que permitieron recuperar textos literarios perdidos, documentos administrativos y cartas privadas.

El descubrimiento de una necrópolis romana con momias intactas
Entre los hallazgos de esta nueva fase de excavación, destacan enterramientos con restos humanos momificados. Algunos de los cuerpos estaban acompañados de máscaras funerarias y de elementos decorativos que reflejan la continuidad de antiguas tradiciones egipcias adaptadas al nuevo contexto imperial. Los arqueólogos también identificaron sarcófagos de piedra caliza y estructuras funerarias que muestran que los individuos enterrados contaban con recursos suficientes para asegurarse un rico tratamiento funerario.

Hallan en Luxor 22 ataúdes pintados de los cantores de Amón con papiros sellados que podrían contener textos rituales inéditos
Uno de los elementos más llamativos fue la presencia de coronas funerarias y decoraciones vegetales asociadas al ritual de paso hacia el más allá. Estas prácticas revelan que, incluso bajo dominio romano, persistía una fuerte continuidad simbólica con la religión egipcia tradicional. Si bien Roma gobernaba políticamente Egipto, la muerte seguía expresándose en el lenguaje faraónico.
La momificacion, las máscaras funerarias y las decoraciones asociadas al ritual de paso hacia el más allá revelan que, incluso bajo dominio romano, persistía una continuidad simbólica con la religión egipcia tradicional.
El fragmento de la Ilíada que conecta el Nilo con Troya
Sin embargo, el hallazgo que ha obtenido mayor proyección mediática ha sido un fragmento de papiro con algunos versos de la Ilíada, aunque los responsables de la misión arqueológica no han precisado a qué canto pertenece. A diferencia de lo que podría pensarse, no apareció como un manuscrito conservado de forma independiente, sino que se integró entre los materiales empleados en el proceso de momificación de un difunto.
El papiro se localizó en la tumba 65 del sector 22 de la necrópolis. Se había reutilizado como parte del conjunto funerario que envolvía el cuerpo. Este detalle resulta especialmente revelador, porque muestra cómo textos de enorme prestigio cultural en el presente se reciclaban y se reutilizaban para responder a nuevas necesidades. En este caso, los versos homéricos terminaron usándose como material funerario. Gracias a esto, el texto se ha preservado a lo largo de 1.600 años.

Los arqueólogos regresan a la ciudad de Troya para desvelar los secretos de la mítica guerra narrada por Homero
La presencia de los textos de Homero en una ciudad egipcia bajo dominio romano demuestra hasta qué punto la educación helenística seguía siendo un signo de prestigio social. Leer a Homero era un modo de integrarse en las élites culturales e intelectuales del Mediterráneo antiguo.
Aunque Oxirrinco ya había proporcionado numerosos papiros literarios, cada nuevo descubrimiento resulta fundamental porque permite reconstruir la transmisión textual de las grandes obras clásicas. Los investigadores subrayan que este tipo de descubrimiento permite comparar variantes textuales y afinar la edición crítica de la Ilíada. Cada papiro, por tanto, puede aportar matices que ayuden a comprender cómo se copiaban, transmitían y leían estas obras hace casi dos mil años.
El fragmento de la Ilíada no apareció como un manuscrito conservado de forma independiente, sino que se integró entre los materiales empleados en el proceso de momificación de una momia.

Un cruce de civilizaciones en una misma tumba
Lo más fascinante del hallazgo quizá no sea cada objeto por separado, sino su convivencia en un mismo paisaje arqueológico. Las momias egipcias, las estructuras funerarias romanas y los versos de Homero forman parte de una misma realidad histórica. Oxirrinco fue precisamente eso: un lugar donde las distintas tradiciones culturales, en lugar de sustituirse unas a otras, se combinaron y se superpusieron.
Este mestizaje ayuda a desmontar una visión demasiado simple de la Antigüedad. No existían compartimentos estancos entre civilizaciones, sino redes complejas de intercambio cultural. El complejo de Oxirrinco demuestra que el Mediterráneo antiguo funcionaba como un espacio profundamente interconectado.

Un yacimiento que aún no ha dicho su última palabra
Para los arqueólogos españoles, además, esta campaña confirma la relevancia internacional del proyecto y la necesidad de seguir excavando una ciudad que guarda miles de secretos bajo la arena. Los investigadores creen que la necrópolis podría extenderse mucho más allá del área excavada. Las futuras campañas permitirán conocer mejor la estructura social de la población local. Esperan que aparezcan nuevos papiros, quizá incluso textos literarios aún desconocidos. No sería la primera vez que Oxirrinco cambia la historia de la literatura clásica.
Fuente:
muyinteresante.okdiario.com



