Esta es la historia de Tim Payne: un hombre que vive en Wellington, capital de Nueva Zelanda, que no le presta demasiada atención a las redes sociales y que parece contento con un tipo de vida que, por motivos ajenos a su voluntad, de un día para el otro cambiará de manera rotunda. Es defensa del Wellington Phoenix y de la selección de fútbol de Nueva Zelanda y está casado con una fotógrafa costarricense con la que tiene un hijo de dos años.
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Fuente:
elpais.com



