Tánger acogió recientemente el XI Encuentro Hispano-Marroquí de la Industria Automotriz, de cara a mostrar el atractivo inversor de Marruecos, en relación con el sector automotriz y también con las energías renovables.
La empresa española Kaylon Energías Renovables, especializada en energía solar, forma parte de las delegaciones empresariales españolas que buscan explorar oportunidades de inversión en el reino marroquí y tuvo presencia el XI Encuentro Hispano-Marroquí de la Industria Automotriz.
Atalayar tuvo la ocasión de conversar con Mimoun Lamsayah, director de la compañía, para analizar el mercado y la actividad de su empresa.
¿Qué oferta de servicios pone Kaylon a disposición de sus clientes?
Nosotros somos una empresa de energías renovables, de instalación de sistemas de aprovechamiento energético; sobre todo las instalaciones fotovoltaicas y de la energía solar.
Somos dos socios de origen marroquí que hemos montado el proyecto en España, donde opera desde 2021. Pero precisamente asistimos al encuentro para explorar la posibilidad de ampliar e incluir también Marruecos dentro de nuestro ámbito de actuación.
¿Kaylon en cifras?
A pesar de que es una empresa joven, contamos con 2.000 clientes que ahora disfrutan de ahorro en sus facturas; llegando a reducir 350.000 toneladas en emisiones de CO2 al aire.
Llevamos más de 3.000 instalaciones ya realizadas, el objetivo es aprovechar la tecnología verde al máximo. Contamos con una plantilla actualmente de 30 personas, con vistas a crecer y facturamos en torno a 5 millones de euros anuales.
Nos encargamos de todo el proceso, desde la gestión de permisos, en caso de que haya subvenciones para el cliente, la propia instalación, la legalización y todo el proceso posterior a la instalación.

¿Cómo ve el contexto actual y el futuro de las energías renovables?
En cuanto al contexto global de conflictos entre diferentes países, se hace más evidente que es necesario tener soberanía energética, tener capacidad de producir tu propia energía para no depender o no depender tanto de agentes externos.
Sí, es verdad que ser 100 % independientes es muy difícil, tiene que ser el objetivo, pero es muy difícil, por lo menos reducir esa dependencia externa; ya que el tema energético es un aspecto clave para cualquier país y hace falta tener soberanía energética, tener una estrategia clara de autosuficiencia.

¿Cómo evalúa el potencial de Marruecos en este sector?
Marruecos es un país que tiene muchas horas solares a lo largo del año, tiene mucho potencial de desarrollo de energía solar fotovoltaica, por ello se puede considerar un destino ideal para inversiones en el este sector.
Marruecos debería ir dando ya más pasos porque la energía solar ya no es algo novedoso, es una realidad, ahora mismo es el presente y la tecnología está muy madura ya, con sistemas muy fiables, de duración muy larga, hablamos de garantías de 30 años de funcionamiento.
En Marruecos se dan muchas circunstancias para el crecimiento y de hecho se está viendo cómo el país está creciendo muy rápido y muy bien, pero el tema energético es clave y una vez que haces la inversión durante un periodo muy largo estás recibiendo energía a un coste muy bajo.
¿Piensan instalarse en Marruecos en el futuro?
Ahora mismo estamos dando los pasos para instalarnos en Marruecos, de hecho, a nivel comercial ya tenemos a gente en Marruecos, a través de una colaboración con una empresa marroquí, estamos ya desarrollando una fuerza de ventas para ir arrancando.
Estamos valorando Larache, por la ubicación, que nos viene bien, porque está un poco como en el centro entre Tánger, Kenitra, Rabat y Casablanca, donde podríamos movernos geográficamente bien dentro de un Marruecos que está cambiando muy rápido.

¿ Y la inversión en África?
De momento Marruecos va un poco más acelerado a lo mejor que otros países de África, pero yo creo que es el momento de África ahora, creo que Marruecos va a ser un poco locomotora tirando más del carro, porque tiene mucho potencial.
Lo bueno es que hay muchas cosas por hacer y eso es sinónimo de oportunidades también. Otra cosa sucede en Europa, está todo muy saturado, cuesta encontrar las oportunidades y las barreras de acceso son muy grandes. Yo veo futuro en África.
Fuente:
www.atalayar.com



