Un planteamiento fallido y falta de lectura en el banquillo
Futuro en el grupo y margen de mejora
La España de Luis Enrique en Qatar o la de Del Bosque en Brasil. El primer partido de la selección en el Mundial de 2026 dejó el mismo mal sabor de boca que los últimos arranques de la Roja en estos torneos. Pocos goles, poco fútbol y una idea de juego totalmente equivocada (o diferente) de lo que se esperaba de la campeona de Europa.
España puso en el mapa a Cabo Verde hasta el punto de que, entre las durísimas críticas de la prensa extranjera al empate a cero, desde Alemania decidieron atacar a los dos países asegurando que España fue incapaz de marcar un gol a un “conjunto de islas”. Y así fue, porque el portero Vozinha pasó de apenas 300.000 seguidores en Instagram a más de 2,5 millones por sus acertadas paradas y la inestimable ayuda de los palos y la falta de puntería de Ferran.
Un planteamiento fallido y falta de lectura en el banquillo
De la Fuente planteó un partido que nunca fue. Gavi tirado a una banda y Rodri en el medio del campo son, de momento, una rémora para un equipo que tiene que mover rápido el balón. No hubo desborde porque Lamine Yamal no apareció hasta el minuto 75 y Nico Williams no va a alcanzar la forma por mucho que se le espere. Tras el 0-0, Simón comentó que habían conseguido frenar a Cabo Verde y avisó de lo peligrosos que eran en ataque. El partido que se vio por la tele fue otro en el que Cabo Verde se encerró atrás y apenas hilaba tres pases decentes arriba.

La selección jugó un partido que no tocaba y De la Fuente tardó demasiado minutos en leer que Cabo Verde no tenía ganas de jugar al fútbol para evitar que le metieran siete goles como pasó con Curaçao el día anterior. Ni siete, ni uno. Oyarzabal tardó 30 minutos en tocar el balón y marcó un récord histórico de falta de eficacia en un Mundial.
Ese partido imaginario que vivieron los jugadores y el propio seleccionador tuvo continuidad tras el pitido final. Un cartel gigante con el número 31 estará presente en el vestuario de España en su cuartel general de Chattanooga durante toda esta semana. Son los partidos que lleva invicto el combinado nacional y de lo que presumió De la Fuente mientras el mundo alucinaba con el 0-0 de los campeones de Europa ante el archipiélago caboverdiano.

Futuro en el grupo y margen de mejora
Solo se puede mejorar. Se clasifican tres de cada grupo. Esas dos ideas están marcadas a fuego en la mente de la afición española que se lanzó a las calles de España con la camiseta roja (y muchos más con la blanca) para ver el primer desastre del Mundial 2026. Queda Arabia el domingo a las 18:00 y Uruguay el sábado 27 a las 2 de la madrugada. La clasificación no peligra, pero todo cambia si el rival fuera Argentina por una mala fase de grupos.
De momento, uruguayos y árabes empataron a uno y dejan muy abierto el grupo para los dos próximos partidos para los que se espera una España diferente en la que De la Fuente ponga sobre el césped a jugadores físicamente preparados para afrontar 90 minutos sin acabar asfixiados. De favores no se puede vivir en un Mundial.
Fuente:
www.atalayar.com



